España impulsa su primer marco estatal para combatir la soledad no deseada

España impulsa su primer marco estatal para combatir la soledad no deseada

El Gobierno ha aprobado el Marco Estratégico Estatal de Soledades 2026-2030, una estrategia que aborda la soledad no deseada desde una perspectiva estructural, comunitaria y centrada en las personas. El plan sitúa la pertenencia y los vínculos sociales en el centro del estado del bienestar en un país donde el 20% de la población sufre soledad no deseada, gran parte de ella de carácter crónico.
25 febrero 2026

El reto de la soledad no deseada entra de lleno en la agenda pública española. El Consejo de Ministros ha aprobado el primer Marco Estratégico Estatal de Soledades (2026-2030). La iniciativa supone un paso inédito en España al establecer un marco común para prevenir y abordar las distintas formas de soledad a lo largo de todo el ciclo vital, entendiendo la conexión social como un pilar fundamental del estado del bienestar.

“El problema no es la soledad, sino que es algo que no siempre se puede elegir. Tenemos que garantizar que haya una comunidad a la que acudir cuando se busque compañía”, ha señalado Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, durante la presentación. El ministro ha subrayado además que “la soledad en sí misma no tiene por qué ser un problema, la soledad puede ser deseada, pero no puede ser una imposición cuando no lo es”.

De problema individual a desafío estructural

El Marco parte de una premisa clara: la soledad no es un problema individual, sino una realidad atravesada por factores sociales, territoriales y relacionales que requieren respuestas públicas ambiciosas y sostenidas. La estrategia apuesta por respuestas integradas que actúen sobre las condiciones que generan, agravan o cronifican las soledades, incorporando de forma explícita la dimensión relacional, históricamente relegada en el diseño de políticas públicas.

Uno de los objetivos centrales es contribuir a tejer un entramado comunitario de apoyo para quienes viven situaciones de soledad no deseada. Para ello, se propone impulsar entornos de proximidad e iniciativas inclusivas que faciliten la participación y combatan la discriminación, atendiendo a factores como la edad, el género o la discapacidad.

Mesa Interinstitucional y enfoque transversal

Para garantizar la implementación efectiva del Marco, el Consejo de Ministros ha aprobado también la creación de una Mesa Interinstitucional de Soledades. Este órgano busca reforzar la coordinación y la participación dentro de la Administración General del Estado y con el tercer sector, institucionalizando la colaboración interministerial y abriendo un espacio de diálogo permanente con organizaciones sociales y otros actores relevantes.

El documento plantea objetivos y líneas de actuación concretos para integrar la perspectiva de la soledad de manera transversal en las políticas públicas a nivel nacional, autonómico y local. Entre las medidas previstas destacan:

  • El desarrollo de estructuras estables de participación ciudadana.
  • La puesta en marcha de un sistema estatal de indicadores y seguimiento de las soledades.
  • La definición de criterios comunes para la detección temprana de situaciones de soledad desde los sistemas sanitario, educativo y de servicios sociales.
  • El refuerzo de servicios y apoyos de proximidad.

Además, las administraciones se comprometen a promover políticas de urbanismo social y accesibilidad universal, fomentar iniciativas comunitarias estables, intergeneracionales y de apoyo mutuo, impulsar modelos de convivencia y vivienda colaborativa, y orientar programas y campañas de sensibilización que contribuyan a desestigmatizar la soledad y a mejorar el conocimiento social sobre este fenómeno.

Todo ello se articula desde principios como la interseccionalidad, el enfoque de género, la inclusión y la adaptación a las realidades territoriales, reconociendo la diversidad de las soledades y la necesidad de respuestas públicas integrales y mantenidas en el tiempo.

Una cuestión democrática: datos y vulnerabilidad

Los datos ponen de relieve la magnitud del desafío. Según el Barómetro del Observatorio estatal de la Soledad no deseada, realizado por Fundación ONCE y Fundación AXA, en 2024 una de cada cinco personas en España experimenta soledad no deseada. Es decir, el 20% de la población se siente sola sin quererlo. Además, en muchos casos esta situación no es puntual: dos tercios de ese porcentaje siente soledad desde hace más de dos años, lo que evidencia su carácter crónico.

El estudio señala la vulnerabilidad económica como uno de los factores más determinantes en la generación de soledades. Entre las personas que llegan a fin de mes con mucha dificultad, el 47% experimenta soledad no deseada, frente a sólo un 10% de quienes lo hacen con mucha facilidad. La falta de recursos limita la participación en actividades sociales, reduce la movilidad y complica el sostenimiento de vínculos. En este contexto, desde Derechos Sociales se subraya que abordar la soledad es “una cuestión democrática ” que exige actuar desde una perspectiva estructural, comunitaria y centrada en las personas.

La Estrategia se ha elaborado mediante un amplio proceso participativo liderado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, en el que han intervenido once ministerios, comunidades autónomas, entidades locales, organizaciones del tercer sector, entidades académicas, sociedad civil y personas con experiencia directa en situaciones de soledad.

El Marco incorpora además un sistema de seguimiento y evaluación que permitirá medir su desarrollo y resultados a lo largo del periodo 2026-2030, asegurando así una revisión continua y la posibilidad de ajustar las medidas a las realidades cambiantes.

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