Mujeres en la ciencia: despertar vocaciones hoy para transformar el liderazgo mañana

Mujeres en la ciencia: despertar vocaciones hoy para transformar el liderazgo mañana

El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia se celebra como una oportunidad para potenciar el talento femenino en los ámbitos STEM. Con el foco puesto en eliminar barreras tempranas y visibilizar referentes, instituciones y organismos apuestan por transformar la educación y la investigación en espacios de igualdad, donde la participación plena de las mujeres sea el motor de una sociedad más innovadora y diversa.
11 febrero 2026

El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia (11 de febrero) recuerda que el talento no tiene género, pero las oportunidades sí pueden tenerlo. A pesar de los avances, la desigualdad persiste de forma especialmente visible en los ámbitos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), tanto en el acceso a estas trayectorias como, sobre todo, en el liderazgo. Según datos de la Unesco, apenas uno de cada diez puestos de liderazgo en el ámbito STEM está ocupado por mujeres, reflejando un “techo de cristal” que limita el impacto del talento femenino en la toma de decisiones y en la orientación de la innovación.

En España, la brecha se observa desde etapas tempranas y se mantiene en el itinerario académico y profesional. El informe Mujer y STEM 2025 del Observatorio STEM (Fundación Asti), basado en una muestra de 1.649 alumnas de ESO y Bachillerato, identifica un freno relevante en el entorno educativo: el 40% de las alumnas de Bachillerato siente ansiedad ante las matemáticas. En ese contexto, la elección de estudios ligados a tecnología e ingeniería continúa siendo minoritaria: solo el 1% de las alumnas de Bachillerato declara querer cursar un grado TIC y el 11% una ingeniería.

En paralelo, el Instituto de la Ingeniería de España (IIE) constata que la infrarrepresentación femenina se prolonga en la educación superior y en la industria: las mujeres representan el 26,5% del alumnado en Ingeniería y Arquitectura en la educación superior. En el ejercicio profesional, la presencia de mujeres en la ingeniería se sitúa en torno al 20%, con diferencias por ramas (12% en Telecomunicación y 16% en Informática, según el mismo análisis). El diferencial se acentúa en los puestos de mayor responsabilidad: solo el 8% de los cargos de dirección general en ingeniería están ocupados por mujeres.

La brecha también se refleja en la investigación, con diferencias por áreas. La Universidad de Zaragoza estima que menos del 36% de los proyectos de investigación están liderados por mujeres; en campos como la ingeniería, el porcentaje cae por debajo del 27%, mientras que en salud se supera el 50%. Esta distribución refuerza la necesidad de impulsar políticas y entornos que favorezcan carreras científicas sostenidas y con progreso hacia posiciones de responsabilidad, especialmente en áreas tecnológicas.

Frente a este diagnóstico, el mensaje del 11 de febrero es también un mensaje de oportunidad. Cerrar la brecha de género en STEM no es solo una cuestión de equidad, sino una condición para fortalecer la calidad, la relevancia social y la capacidad innovadora de la ciencia y la tecnología. Diversificar quién investiga, quién diseña tecnología y quién toma decisiones amplía las preguntas que nos hacemos como sociedad y las soluciones que somos capaces de construir.

Por ello, diversas instituciones y organismos realizan propuestas para impulsar la participación y el liderazgo femenino en estos ámbitos y hacen un llamamiento a actuar a lo largo de todo el “itinerario STEM”:

  • En las etapas educativas tempranas, promoviendo la confianza de niñas y adolescentes en sus capacidades científicas, reduciendo la ansiedad matemática y evitando mensajes y prácticas que refuercen estereotipos de género.
  • En la orientación académica, ofreciendo información rigurosa sobre las oportunidades de las carreras STEM y acercando referentes femeninos diversos –investigadoras, ingenieras, tecnólogas– que muestren que estos caminos son posibles y deseables.
  • En la universidad, la empresa y los centros de investigación , impulsando medidas que favorezcan la presencia y la promoción de mujeres en todos los niveles, especialmente en los puestos de dirección y en el liderazgo de proyectos, y garantizando entornos inclusivos y libres de sesgos.

Entidades como  la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Fundación Mapfre subrayan la necesidad de derribar estereotipos y barreras de género, señalando que, aunque las mujeres son la mitad de la población, su representación en la comunidad científica sigue siendo insuficiente. Para ello, proponen dar a conocer las causas de la brecha de género y poner en valor la trayectoria de científicas consagradas y actuales, fomentando así vocaciones investigadoras en niñas y adolescentes.

Para lograr este impacto, la estrategia principal se traslada directamente a las aulas mediante la colaboración entre el sector profesional y educativo. Iniciativas como el voluntariado tecnológico de la Fundación Telefónica y las charlas del Ministerio de Ciencia (Miciu) llevan a ingenieras y científicas a centros escolares para compartir sus experiencias de forma cercana. Del mismo modo, la UAM y el IAS-CSIC organizan talleres prácticos, ferias científicas y actividades como Investigadora por un día, diseñadas específicamente para que el alumnado de todas las etapas, desde infantil hasta bachillerato, descubra la ciencia de manera directa y elimine los prejuicios sobre las profesiones tecnológicas.

Otras entidades como la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) quiere impulsar y difundir la labor de las investigadoras contra esta enfermedad con motivo del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia y señala que las investigadoras AECC representan el 66% de las adjudicaciones de las ayudas a Talento de la Asociación.

El Instituto de la Ingeniería de España (IIE) demuestra su compromiso con la igualdad y la visibilización del talento femenino en la ingeniería con la creación de los Premios Hedy Lamarr. El nombre rinde homenaje a Hedy Lamarr, ingeniera e inventora pionera de bases de tecnologías esenciales como el WiFi, el GPS o el Bluetooth, y cuya figura simboliza el talento femenino históricamente invisibilizado en la ingeniería. Estos premios se alinean con la estrategia del IIE para fomentar vocaciones STEM y generar referentes femeninos.

Comentarios

Powered by Sindyk Content
Arriba