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La inversión de impacto en España se duplica hasta los 3.200 millones en 2025
La inversión de impacto en España alcanzó los 3.217 millones de euros en 2025, el doble que en 2023, según el nuevo informe presentado por SpainNAB e IE University. La inversión directa sumó 2.644 millones, frente a los 1.517 millones de dos años antes, mientras que la indirecta creció de 84 a 573 millones.
Por su parte, la financiación bancaria ascendió hasta 1.834 millones de euros, desde los 1.740 millones de euros registrados en 2023.
El documento sitúa la oferta de capital de impacto en España en 5.051 millones de euros en 2025, un 51% más que los 3.341 millones de euros registrados en 2023.
Estos datos se hicieron públicos en el marco de la séptima edición del encuentro Camino al Impacto, que congregó a más de 300 representantes institucionales, del sector empresarial, financiero, social y de la sociedad civil, poniendo el acento en cómo conectar el capital con la economía social y los territorios, y en el papel del blended finance para movilizar financiación.Eugenio Solla, presidente de SpainNAB y director de Sostenibilidad de CaixaBank y Ángela Pérez, presidenta y consejera delegada de Cofides, abrieron el acto destacando cómo el proceso de escalar el impacto va más allá de su crecimiento en volumen.
“Durante los últimos años, hemos demostrado que existe talento, capital, innovación y compromiso para abordar los grandes retos sociales y ambientales. Pero el desafío ahora es llevarlo a escala, y eso significa que las buenas iniciativas dejen de ser excepciones, que puedan crecer, replicarse y llegar a más personas y territorios”, señaló Solla.
Por su parte, la presidenta y consejera delegada de Cofides destacó el papel del Fondo de Impacto Social (FIS) en la consolidación de la economía de impacto en España. “Hemos comprometido la totalidad de los recursos del fondo y movilizado más de 1.330 millones de euros en inversión, demostrando que es posible combinar rentabilidad e impacto positivo. Detrás de estas cifras hay personas y proyectos que mejoran vidas y aportan soluciones a retos sociales y medioambientales. Ese es el verdadero sentido de la inversión de impacto”, dijo.
El reto de llegar a más proyectos
Rachida Justo, profesora de IE University y directora de la Cátedra IE de Emprendimiento Social e Inversión de Impacto, fue la encargada de presentar el nuevo informe de SpainNAB sobre la oferta de capital. “Los datos del informe ponen en evidencia cómo el capital de impacto está evolucionando en cuanto a volumen y capacidad de movilización, lo que refleja una mayor madurez del ecosistema y una transformación cualitativa en la forma de financiar soluciones con impacto”, afirmó.
Esta nueva fotografía del desarrollo de la inversión de impacto en España apunta a un mercado en expansión, pero también a la necesidad de ampliar la base de capital y mejorar la conexión entre inversores y proyectos para que el crecimiento se traduzca en mayor impacto sobre la economía real.
Uno de los principales retos analizados durante la jornada fue cómo hacer llegar la financiación de impacto a las organizaciones y empresas de la economía social, un ámbito con un papel creciente en la generación de soluciones sociales y ambientales.
Representantes del Ministerio de Trabajo y Economía Social, CEPES, Fundación Once, Fundación Secretariado Gitano, Cofides y Suara Cooperativa abordaron las barreras que todavía dificultan esa conexión y las oportunidades que ofrece la inversión de impacto para financiar el crecimiento, la innovación y la transformación de estas entidades.
Blended finance: la necesidad de claridad en el propósito
La tercera palanca abordada durante la jornada fue el blended finance como mecanismo para utilizar recursos públicos o filantrópicos con el objetivo de movilizar capital privado hacia proyectos que, por su nivel de riesgo, horizonte temporal o características territoriales, pueden tener dificultades para acceder a financiación convencional.
Quatorze, Arquitectura Sin Fronteras, Fundación JAV, Asociación Arrabal, Diputación de Lleida y Fundación Biodiversidad trataron este tema, donde el consenso fue claro: ha llegado el momento de ser más exigentes. No solo en cuanto al capital que moviliza el blended finance, sino también respecto a qué impacto y adicionalidad genera, a medida que maduran las capacidades para evaluar sus resultados.
“La pregunta es sencilla: ¿qué está haciendo posible una estructura de financiación combinada público-privada que no ocurriría sin ella?”, dijo Mercedes Valcárcel, directora general de SpainNAB. “El debate no debería centrarse en cuánto capital privado conseguimos atraer, sino en qué problemas somos capaces de resolver gracias a esa combinación de recursos, que siguen siendo una de las herramientas más prometedoras para afrontar los grandes retos sociales y ambientales,” concluyó.

