“Queremos que cada niño aprenda a su ritmo, reduciendo el fracaso escolar”

Reducir el fracaso escolar y garantizar la igualdad de oportunidades de los estudiantes es el motor principal de Neurekalab, una ‘spin-off’ nacida del ámbito universitario que pone la tecnología al servicio de la educación inclusiva. A través de actividades gamificadas y personalizadas, esta plataforma permite detectar e intervenir de forma temprana en las necesidades de cada niño. Hemos entrevistado a su cofundador, Sergi Grau, para profundizar en cómo este proyecto ayuda a escuelas y familias a lograr que ningún alumno se quede atrás.
<p>Sergi Grau es uno de los fundadores de Neurekalab.<p>

Sergi Grau es uno de los fundadores de Neurekalab.

De la unión entre el neuropsicólogo clínico Josep Maria Serra-Grabulosa, que combina el trato directo con niños en consulta con la investigación universitaria sobre el funcionamiento del cerebro, y Sergi Grau, informático de formación, doctor y con el deseo de llevar la investigación a la práctica, nació Neurekalab.

Neurekalab es una aplicación educativa dirigida a escuelas, familias y profesionales. Partiendo de la evidencia clínica y académica, esta herramienta personalizada y gamificada busca ser un apoyo para mejorar el aprendizaje y reducir las tasas de fracaso escolar.

El proyecto se centra en dar respuesta al sufrimiento que el fracaso escolar genera tanto en niños con dificultades de aprendizaje como en alumnos con altas capacidades, ya sea por falta de apoyo, por falta de retos o por una detección tardía de sus necesidades.

Con una mirada puesta en el impacto emocional y en la salud mental, Neurekalab aspira no solo a atender los extremos, sino a acompañar a cualquier niño en etapa escolar, proporcionando a las escuelas una visión integral del alumnado a través de una sola herramienta.

“Si la tecnología puede multiplicar el tiempo de nuestros maestros de forma rigurosa, debemos aprovecharla para evitar el sufrimiento que vemos en tantas aulas”, defiende Sergi Grau. Para ello, basta con que los centros dispongan de dispositivos portátiles para los alumnos, sin necesidad de contar con uno por estudiante.

La herramienta permite que cada niño avance a su ritmo, con refuerzo o con nuevos retos según el momento. Lo hace a través de actividades cortas, claras y adaptadas, y con un seguimiento sencillo que ayuda a entender cómo progresa cada alumno.

¿Qué es Neurekalab? ¿Por qué nace?

Neurekalab es una empresa social que nace de una sólida línea de investigación desarrollada entre la Universitat de Barcelona y la Universitat de Vic. Surge con el propósito de transferir el conocimiento generado en diversos proyectos de investigación y convertirlo en soluciones reales de apoyo escolar con impacto directo en la sociedad.

Al observar los resultados y el cambio que estas herramientas producían en los niños y niñas, entendimos que la mejor manera de maximizar ese impacto era crear una empresa: una spin-off apoyada por ambas universidades que nos permitiera llevar estas innovaciones a una escala mucho mayor.

¿Qué queréis cambiar con Neurekalab?

Nuestro propósito es generar un impacto social profundo, reduciendo el fracaso escolar y mejorando el rendimiento académico de todo el alumnado. Actualmente nos centramos en minimizar las consecuencias que tienen las dificultades de aprendizaje y las altas capacidades cuando no son detectadas ni reciben el acompañamiento adecuado a tiempo.

Queremos que cada niño y niña, independientemente de su contexto, tenga la oportunidad de que sus necesidades educativas sean identificadas de forma temprana. Y, al mismo tiempo, queremos empoderar a las personas que los acompañan en su proceso de aprendizaje —docentes, familias y profesionales— proporcionándoles las mejores estrategias para maximizar su desarrollo y garantizar que cada estudiante pueda alcanzar su máximo potencial.

Pero no queremos quedarnos solo en los extremos, sino llegar a todos. Queremos mejorar la lectura, las matemáticas, la atención y la memoria de todo el alumnado, y que además sea una solución inclusiva para quienes están en los extremos. Aspiramos a ser una herramienta útil para cualquier alumno.

Queremos que cada niño tenga la oportunidad de que sus necesidades educativas sean identificadas de forma temprana y empoderar a las personas que los acompañan en su aprendizaje para que puedan alcanzar su máximo potencial.

¿Qué es lo que más valoran los niños, las familias, las escuelas y la administración?

Los niños y niñas disfrutan realizando actividades lúdicas de matemáticas y lectura durante solo 15 minutos al día, mientras observan su propio progreso sesión tras sesión. Esta experiencia positiva no solo fortalece sus habilidades, sino que también incrementa su motivación y confianza.

Las escuelas de primaria, por su parte, cuentan por primera vez con una manera sencilla y sistemática de introducir evaluaciones universales y objetivas para todo el alumnado, sin la complejidad de tener que realizar evaluaciones individuales. A partir de estos resultados, los centros pueden ofrecer itinerarios personalizados, no solo utilizando nuestras actividades, sino también adaptando con mucha más precisión las que ya realizan a diario.

Para las familias que no reciben suficiente orientación por parte de sus centros educativos, la herramienta ofrece una respuesta clara y objetiva a los indicios que observan en casa. Esto les permite acompañar a sus hijos e hijas de forma preventiva, antes de recurrir a un psicólogo para un diagnóstico, evitando esperas y reduciendo la ansiedad familiar.

Las administraciones, actualmente principalmente los ayuntamientos, han encontrado en Neurekalab una vía efectiva para reducir el fracaso escolar y el abandono educativo temprano en sus municipios. La plataforma facilita la coordinación entre escuelas, familias y centros educativos no formales que acompañan a colectivos vulnerables, generando un ecosistema de apoyo mucho más sólido.

Además, permite cuantificar el impacto real de las acciones emprendidas, algo especialmente valioso para la planificación de políticas públicas.

Finalmente, los profesionales de la salud, como psicólogos y psiquiatras, cuentan con herramientas que les permiten ser más eficientes en sus diagnósticos e intervenciones. Al disponer de información objetiva e histórica generada en el contexto escolar, pueden acelerar los procesos de valoración clínica y ofrecer un acompañamiento más ajustado desde el primer momento.

¿Cuál es la clave de vuestro éxito?

Nuestra principal diferencia es que no solo ofrecemos una evaluación, sino también una intervención personalizada que acompaña al alumnado en todo su proceso de mejora.

Sin embargo, lo más relevante es nuestra visión integral de las necesidades de aprendizaje. Nuestras herramientas evalúan y trabajan de manera conjunta las áreas de la lectura, relacionadas con la dislexia; el procesamiento numérico y el cálculo, vinculados a la discalculia (dificultad de aprendizaje de los números); así como la atención sostenida y la memoria de trabajo, que están presentes en el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad).

A diferencia de otras soluciones centradas exclusivamente en un ámbito concreto, la evidencia científica muestra que estas habilidades no funcionan de manera aislada y que las dificultades rara vez se presentan de forma independiente.

Por eso abordamos todas estas áreas de forma integrada, lo que nos permite ofrecer intervenciones más eficientes y un acompañamiento que realmente maximiza el rendimiento y el bienestar de cada niño y niña.


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¿Qué valores de la sociedad estáis tratando de impulsar?

Estamos impulsando valores que creemos esenciales para construir una sociedad más justa y equitativa. En primer lugar, defendemos la igualdad de oportunidades, asegurando que cada niño y niña, independientemente de su origen, contexto o condición, pueda acceder al apoyo que necesita para desarrollar su máximo potencial.

También promovemos la inclusión, entendida no solo como la adaptación de la educación a quienes tienen dificultades, sino como la creación de entornos donde todas las capacidades sean reconocidas y valoradas.

Otro valor central es la prevención, porque creemos en una sociedad que no espera a que aparezca el problema, sino que actúa de forma temprana para reducir el sufrimiento, las desigualdades y el abandono escolar.

A esto se suma el valor de la corresponsabilidad, fomentando que escuelas, familias, administraciones y profesionales de la salud trabajen de forma coordinada para acompañar a la infancia.

Finalmente, impulsamos la confianza en la ciencia y en la tecnología con propósito social. Apostamos por soluciones basadas en evidencia, que generen impacto real y medible, y que ayuden a construir un sistema educativo más humano, más eficiente y más preparado para atender la diversidad.

“Queremos que cada niño aprenda a su ritmo, reduciendo el fracaso escolar”

Diseñada para niños de 5 a 12 años, esta herramienta combina personalización, juego y evidencia científica para mejorar la lectura, las matemáticas, la atención y la memoria. Foto: Neurekalab.

¿Qué ha sido lo más difícil? ¿De qué estáis más orgullosos?

Lo más difícil ha sido intentar transformar un sistema educativo que ya está saturado de propuestas y, aun así, lograr que docentes, centros y familias comprendan la importancia crucial de la detección y la intervención temprana, tanto en las dificultades de aprendizaje como en las altas capacidades.

Durante muchos años, estos temas apenas aparecían en los planes de estudio de los grados de Educación, lo que hace que todavía hoy sea imprescindible un gran esfuerzo de divulgación.

Aún debemos acompañar a las escuelas y a las familias para romper estigmas que históricamente han marcado al alumnado y avanzar hacia una mirada más preventiva, inclusiva y basada en la ciencia.

Pese a las dificultades, aquello de lo que estamos más orgullosos es ver cómo algunos de los primeros alumnos y alumnas que participaron en nuestros proyectos de investigación hace más de diez años nos escriben ahora para contarnos que trabajan como maestras de educación especial o que están realizando sus trabajos de investigación sobre discalculia inspirados por su experiencia con nosotros.

Saber que nuestro trabajo no solo ha tenido impacto en su aprendizaje, sino también en su vocación y en su deseo de ayudar a otros niños y niñas, es probablemente el mayor reconocimiento que podríamos recibir.

¿Cómo va Neurekalab a nivel empresarial?

Después de validar nuestras herramientas en diversos centros educativos y garantizar su adaptación a distintas metodologías y realidades escolares, este curso hemos iniciado su implementación en escuelas de Cataluña.

Nuestro objetivo para el próximo curso es expandirnos al conjunto de España y llevar la detección e intervención temprana a un número cada vez mayor de alumnos y docentes.

Aunque este año hemos alcanzado el punto de equilibrio en ingresos, nuestro propósito para los próximos años es acelerar el escalado. Estamos en una fase de crecimiento y búsqueda de nuevos recursos que nos permita multiplicar nuestro impacto social y consolidar un modelo sostenible capaz de llegar a todos los niños y niñas que lo necesitan.

¿Cuál es vuestro mayor reto ahora mismo?

Nuestro mayor reto es el crecimiento y el escalado de la iniciativa. Ya estamos en 21 escuelas, hemos comprobado que la herramienta funciona y que el modelo es sostenible. Ahora el reto es llegar al mayor número posible de centros para alcanzar al mayor número de alumnos e identificar a quienes se encuentran en los extremos.

Nuestra idea es desplegarnos este año en distintas comunidades autónomas de cara al próximo curso.

¿Cuál creéis que es el mayor reto del sistema educativo español desde vuestra perspectiva?

La inclusión, a nivel conceptual, está muy bien planteada. El problema es cómo se despliega. Los recursos disponibles, ya sea en tiempo o en personas, no son suficientes.

Si queremos hacer inclusión, necesitamos ver cómo atender a los niños con necesidades específicas sin que los demás queden desatendidos. Además, el foco muchas veces depende de cada maestro o maestra y de su propia visión, por lo que no siempre existe una respuesta homogénea.

Y es precisamente en esta falta de recursos donde queremos aportar. Si no podemos incorporar más personas, la tecnología puede ayudarnos a hacer más cosas y de manera más objetiva. No podemos basarlo todo en la intuición.

Trabajamos para reducir el fracaso escolar y, especialmente, el impacto que las necesidades educativas no detectadas tienen hoy en la salud mental y emocional de muchos niños y niñas.

¿Cuándo considerarías que el proyecto de Neurekalab está concluido? ¿Qué indicador mediría el impacto?

Consideraría que el proyecto está concluido cuando el sistema sea capaz de detectar al 100% de los alumnos que tengan necesidades especiales, en los dos extremos de la campana.

Sea mediante nuestro sistema o mediante otros, el objetivo debería ser que todos los alumnos pudieran avanzar a su ritmo y con sus propios objetivos, llegando al final de la etapa escolar sin un impacto negativo en su salud mental y con la posibilidad de desplegar como adultos todas sus capacidades.

El gran indicador sería que el fracaso escolar hubiera desaparecido o, al menos, que no afectara a la trayectoria académica y vital de los alumnos.

¿Qué huella queréis dejar en el mundo?

Queremos trabajar para reducir el fracaso escolar, pero sobre todo el impacto que las necesidades educativas no detectadas tienen hoy en la salud mental y emocional de muchos niños y niñas.

Aspiramos a que todos los alumnos puedan alcanzar el éxito académico y que después escojan libremente su camino, pero con las mismas oportunidades.

¿Qué es para ti un emprendedor social? ¿Se hace o se nace?

Creo que el emprendedor social se hace. Puede haber una sensibilidad que venga de fábrica, pero son el entorno y las vivencias los que hacen que esa voluntad de generar impacto social pueda florecer.

Tus experiencias te ayudan a decidir dónde quieres poner el foco a la hora de generar un impacto positivo.

Para mí, un emprendedor social es cualquier persona que busca mejorar el planeta o la vida de las personas a través de lo que hace, y que no persigue únicamente el beneficio económico.

¿Qué consejo daríais a los emprendedores sociales que vienen?

A todos los emprendedores les diría que busquen una problemática real que resolver. Eso ayuda a ser más flexible y resiliente.

También les recomendaría compartir experiencias.

¿Qué mensaje os gustaría mandar a nuestros lectores?

Todos conocemos a familias con hijos de entre 5 y 12 años, maestros o directores de escuela. El mensaje es que les hablen de esta necesidad y de que existen herramientas para abordarla.

Es importante buscar qué soluciones existen, intentar integrarlas y lograr que toda escuela brinde a los niños y niñas la oportunidad de ser evaluados de forma temprana.

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