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La desconexión digital sigue pendiente: solo el 46% desconecta al acabar la jornada
El derecho a la desconexión digital cumple ya varios años formando parte del mercado normativo español. Sin embargo, la creciente digitalización y el uso cotidiano de herramientas colaborativas difuminan cada vez más la frontera entre la vida laboral y la personal. Una nueva encuesta elaborada por InfoJobs revela que dos de cada tres trabajadores (66%) tienen instaladas en su dispositivo personal herramientas de comunicación laboral, como el correo corporativo o aplicaciones de mensajería y colaboración profesional.
El acceso a estas herramientas es todavía más frecuente entre los perfiles de mayor grado de digitalización, alcanza el 78% entre quienes teletrabajan, el 72% entre los empleados de empresas grandes y entre los del sector cuaternario, y el 76% entre quienes perciben ingresos superiores a 2.000 euros mensuales.
“La tecnología ha facilitado nuevas formas de trabajar y de colaborar, pero también ha hecho más difusos los límites entre el tiempo laboral y el personal. Garantizar la desconexión digital ya no depende únicamente de la legislación, sino también de la cultura organizativa y de establecer expectativas claras sobre cuándo es necesario estar disponible y cuándo no. Respetar esos espacios resulta clave para proteger el bienestar de los profesionales y favorecer relaciones laborales más saludables”, explicaMónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs.
El acceso permanente a este tipo de herramientas corporativas convive con dificultades para desconectar del trabajo. De acuerdo con el estudio, solo el 46% de los trabajadores afirma que, por norma general, deja de estar pendiente del trabajo al finalizar su jornada.
En el lado contrario, un 32% asegura que, aunque desconecta, sigue pensando en las tareas pendientes, mientras que el 15% permanece atento por si surge algún asunto que resolver, aunque lo pueda gestionar en la siguiente jornada, y un 7% reconoce estar pendiente del trabajo de forma habitual, incluso aunque no exista ninguna urgencia. En conjunto, uno de cada cinco trabajadores (22%) admite mantenerse pendiente de posibles cuestiones laborales fuera de su horario, un porcentaje ligeramente inferior al del año pasado (24%).
Avance limitado
Sí se observa una cierta mejora en la evolución de la desconexión digital por parte de los trabajadores: en 2026, el 25% responde siempre que es necesario a llamadas, mensajes o correos fuera del horario laboral, frente al 28% registrado en 2025, mientras que el porcentaje de quienes nunca responden aumenta hasta el 32%, cinco puntos más que el año anterior.
También durante las vacaciones se aprecia una evolución positiva, aunque moderada. El porcentaje de trabajadores que responde siempre que es necesario desciende hasta el 21% (dos puntos porcentuales menos que en 2025), y quienes afirman no responder nunca alcanzan el 43% frente al 37% de hace un año. Pese a ello, todavía más de la mitad continúa atendiendo comunicaciones laborales durante sus periodos de descanso, ya sea de forma ocasional o habitual.
La disponibilidad permanente se normaliza
El acceso a herramientas de comunicación laboral instaladas en el dispositivo personal se ha convertido en una práctica habitual. Entre quienes las utilizan, el 39% afirma que lo hace porque es lo normal en su entorno laboral, el 35% por iniciativa propia y el 26% por sugerencia de la empresa o de su responsable.
Aunque disponer de estas aplicaciones no determina por sí solo la desconexión digital, sí influye en ella. Prueba de ello es que casi la mitad de quienes declaran no tener herramientas laborales en su móvil no responde mensajes ni llamadas cuando están fuera de su horario, 17 puntos porcentuales por encima de la desconexión de quienes sí tienen acceso: el 44% de quienes no las tienen instaladas nunca responde llamadas o mensajes fuera de su horario laboral, frente al 27% de quienes sí las utilizan. Durante las vacaciones se observa la misma tendencia: el 54% de quienes no cuentan con estas herramientas desconecta completamente, vs. el 37% de quienes sí las tienen.
En juego, el bienestar de los trabajadores
Según la encuesta, la presión (42%) y el desgaste (38%) son las sensaciones que más se asocian a recibir comunicaciones de trabajo fuera del horario laboral, por delante de otras como la percepción de que se trata de un hábito (30%), que es más frecuente entre quienes acceden a herramientas laborales desde sus dispositivos personales, o el sentimiento de culpa (24%). Este último es más notable entre los jóvenes: un 35% de los que tienen entre 16 y 24 años y un 31% de los de 25 a 34 así lo señalan.
Las mujeres son quienes manifiestan en mayor medida sentir presión (46%) y desgaste (40%), mientras que entre los teletrabajadores ambas sensaciones alcanzan el 47% y el 42%, respectivamente.
