Apostar por el voluntariado para generar ciudadanía comprometida y crítica

El proyecto Onsiders, desarrollado por la ONG Ayuda en Acción, fomenta las acciones de voluntariado entre chicos y chicas de 18 a 30 años. Su objetivo es crear jóvenes críticos y conscientes de la realidad social, que trabajen para transformar su entorno. En un encuentro realizado en Madrid han reclamado una participación juvenil más abierta, accesible y descentralizada, para que llegue de forma efectiva a todos los territorios. Con todas estas propuestas presentarán un documento de recomendaciones a las instituciones.
16 octubre 2026
<p>Foto: Ayuda en Acción.<p>

Foto: Ayuda en Acción.

Existe una juventud con interés por implicarse en la transformación de su entorno. Sin embargo, en muchas ocasiones esa motivación no siempre encuentra los canales necesarios para hacerlo. La participación juvenil en actividades de voluntariado es una de las herramientas más efectivas para canalizar esas inquietudes. Puede ser colaborando en alguna asociación de su barrio o ciudad, involucrados en causas sociales o viviendo una experiencia internacional. La clave está en escuchar las necesidades de los jóvenes y hacerles partícipes de las soluciones.

Según el Estudio sobre soledad no deseada y salud mental en España 2026, del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, el 20% de las personas adultas en España se sienten solas. Además, los problemas de salud mental tienen una mayor incidencia entre el grupo de 18 a 24 años, afectando a un 38,5% de los jóvenes. En una sociedad con una tendencia cada vez mayor al individualismo, el voluntariado se presenta como garante de valores de convivencia, respeto por el diferente o empatía.

También puede ser una herramienta que ayude a socializar o a hacer frente a situaciones de soledad no deseada. Uno de los argumentos más repetidos es su doble faceta social: la persona voluntaria no solo realiza una actividad que beneficia a otros, sino que él o ella también sale beneficiado por la experiencia. La iniciativa Onsiders, desarrollada por la ONG Ayuda en Acción, busca ser ese punto de encuentro para jóvenes interesados en el activismo y en tomar conciencia de la realidad social.

Planteado como una red de participación con diferentes actividades y materiales para fomentar ese activismo juvenil, en Onsiders se pueden encontrar kits que motivan a los jóvenes a involucrarse en iniciativas del cuidado del medio ambiente, de consumo responsable o vídeos y pódcasts donde otros jóvenes o referentes comparten sus experiencias.

También hay acciones de voluntariado, porque al final lo que buscan es eso, generar sensibilización y ciudadanía consciente, huyendo del discurso de apatía social entre la juventud.

Elisa Iglesia, responsable de Voluntariado de Ayuda en Acción, insiste en la importancia de todo lo que aporta vivir una experiencia de voluntariado: “Lo que tratamos de fomentar es el valor de las personas y las competencias sociales que uno puede poner en práctica. Hablamos de competencias que te preparan para la vida: trabajo en equipo, escucha activa, conocer otras realidades, adaptación, etc. Son competencias y habilidades integrales de la persona. Al final, cuanto más formado y sensibilizado esté uno, va a saber mirar mejor el mundo, va a saber interpretarlo con una mirada crítica”, afirma en una entrevista con Revista Haz.


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En un contexto globalizado, el papel de las entidades y ONG radica en generar las condiciones para que se dé el cambio social, explica Iglesia, aunque insiste en la importancia de la flexibilidad. “Estamos en un contexto de crisis climática, crisis de vivienda, crisis de derechos sociales… las crisis se van superponiendo unas a otras. Considero que preparar a los jóvenes en estas competencias ecosociales es casi una obligación para las entidades. Creo que el proyecto de Onsiders y todo el trabajo que estamos impulsando y articulando de participación juvenil va orientado a esto, a fomentar todas estas habilidades y competencias y toda esta ciudadanía crítica”.

La primera etapa del proyecto, desarrollado durante la pasada primavera, fue que jóvenes de diferentes territorios participaran en sesiones online para identificar sus necesidades y demandas, planteando posibles soluciones.

Ahora se intenta concretar todo ello en una serie de aportaciones que puedan presentarse a nivel estatal. El pasado 3 de octubre tenía lugar en Madrid el Encuentro Estatal Juventud en Acción. Allí, un grupo de chicos y chicas de diferentes puntos de España profundizaban en ese diagnóstico y demandaban que hubiera menos burocracia, más información y facilidades sobre los recursos disponibles y espacios estables desde los que poder participar en las decisiones públicas.

“Tratamos de fomentar el valor de las personas y las competencias sociales […]. Cuanto más formado y sensibilizado esté uno, va a saber mirar mejor el mundo e interpretarlo con una mirada crítica”, Elisa Iglesia (Ayuda en Acción).

“El reto no es convencer a la juventud para que participe, sino generar las condiciones para que pueda hacerlo. Las organizaciones y las instituciones tenemos la responsabilidad de facilitar información, recursos y espacios en los que sus propuestas tengan recorrido”, señalaba Iglesia.

El tener un espacio propio donde sentirse escuchados y representados fue uno de los aspectos más destacados. “Lo que más me llamó la atención fue encontrar un espacio en el que se buscaba la representación de los jóvenes y de su voz. De nuestras necesidades respecto la política, la juventud, la participación local, el voluntariado (…) De poder hacer llegar propuestas de mejora del ecosistema a otras instituciones y otros espacios”, destaca Antonio Hevilla, uno de los jóvenes participantes de Onsiders, que ha hablado con nuestra revista.

Malagueño, de 25 años y vinculado a diferentes iniciativas de voluntariado desde muy joven en Coín, su pueblo natal, Antonio destaca que más allá de grandes ciudades como Madrid o Barcelona hay muchas iniciativas y jóvenes interesados en participar activamente. Que ellos mejor que nadie conocen su territorio y sus necesidades.

“Creo que la clave para multiplicar es descentralizar el voluntariado y la participación para que llegue a otros espacios; a pequeños pueblos, a zonas en las que no tienen estas oportunidades”. El joven reclama que desde las grandes instituciones, asociaciones o fundaciones tiene que haber compromiso a varios niveles.

Menciona el problema del presupuesto para actividades de voluntariado locales, pero también que se tenga en cuenta las necesidades de las personas que allí viven. “Muchas veces nos pasa que a las zonas rurales llega alguien de Málaga centro, de Madrid o de Europa y dice, ‘vais a hacer esto’, sin saber quiénes somos, qué nos gusta, qué es lo que consideramos importante”, explica.

“La clave es descentralizar el voluntariado y la participación para que llegue a otros espacios; a pequeños pueblos, a zonas que en las que no tienen estas oportunidades”, Antonio Hevilla (voluntario).

Más que plantear actividades cerradas, Onsiders escucha los intereses de los jóvenes e intenta conectar con ellos a través del trabajo y los proyectos que se realizan desde las entidades sociales. Canalizar en propuestas concretas las inquietudes e intereses que puedan tener en transformar su entorno.

Aunque también realizan acciones presenciales, uno de los aspectos que se trabaja en esta ONG es la parte online, con diferentes charlas y actividades en redes, con la idea de potenciar la descentralización y llegar a entornos más alejados. Sin embargo, esta conexión también es más superficial y cuesta convertirla en participación real, como apunta Iglesia.

“El compromiso es como más frugal (…) el online está funcionando, pero nos está costando que toda la gente inscrita participe. Yo creo que lo online no te genera tanto apego. Es muy positivo porque llegas a mucha gente y a distintas realidades, pero es un punto a mejorar”, aclara en referencia a la participación en algunas charlas y actividades.

Hevilla también coincide en los inconvenientes que puede tener la parte virtual. “El online a veces es muy limitado y lo que realmente nos mueve es estar con la gente y ser parte de algo. El voluntariado te saca de tu espacio, te hace ser visto, reconocido y al final eso es lo que nos más nos motiva” insiste.

Actualmente, desde Onsiders cuentan con una participación de unas 150 personas, chicos y chicas por igual, y su idea es continuar promoviendo esa red de jóvenes comprometidos en transformar su entorno. Para ello cuentan con financiación con cargo al 0,7% del IRPF.

Apostar por el voluntariado para generar ciudadanía comprometida y crítica

En el Encuentro Juventud en Acción, los jóvenes reclamaron espacios estables desde los que poder participar en las decisiones públicas. Foto: Ayuda en Acción.

El otro gran reto que se proponen es calar y dejar un impacto en los jóvenes que participan en alguna de las actividades, y de forma indirecta, en toda la sociedad. “Creemos que nuestra función como entidad social es generar esas condiciones para que se dé el cambio personal. Al final es construir esa ciudadanía más crítica, más activa. Que trabaje por la construcción de un cambio social. Y que defienda los derechos de las personas y la justicia social”, recalca Iglesia, haciendo referencia al objetivo de acabar con la desigualdad en la sociedad.

Con una tasa de paro entre los menores de 30 años que ronda el 24%, y con una realidad social donde temas como la crisis de la vivienda, el trabajo precario, la falta de estabilidad y la incertidumbre laboral están entre las preocupaciones de muchos jóvenes hoy en día, el voluntariado surge como una herramienta social que aporta un enfoque diferente: frente al individualismo, fomentar lo colectivo.

Ofrecer tiempo, experiencia o conocimientos de forma desinteresada para ayudar a otras personas. Puede ser a través de una experiencia internacional, pero también hay muchas iniciativas locales que demandan personas voluntarias en sus actividades, y el impacto es directo en la propia comunidad.

“Claramente el voluntariado te acerca mucho a la gente, a su realidad. No solamente enriquece a otra persona cuando tú le das este servicio, sino que es una cosa que también te forma a ti como persona. Creo que cualquier joven puede juntarse con sus amigas en su pueblo, preguntar a los vecinos qué hace falta, intentar hacer algo para que mejore todo. Que muchas veces estamos pensando en cómo salir de nuestra crisis individual y las condiciones que nos atañen a todos son comunes”, afirma Hevilla.

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