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Más de la mitad de los jóvenes ha sufrido ciberviolencia en el último año en España
La ciberviolencia se ha convertido en una experiencia habitual para buena parte de la juventud española. Según el estudio Código 505. Un estudio sobre las ciberviolencias entre la juventud española, elaborado por Fad Juventud, el 57% de las personas jóvenes de entre 15 y 29 años afirma haber sufrido alguna agresión digital durante el último año. La cifra aumenta hasta el 69% entre adolescentes de 15 a 19 años. Además, un 51% declara haber sido testigo de violencia digital contra personas cercanas y un 26% reconoce haber ejercido algún comportamiento agresivo en internet o redes sociales.
El informe, basado en una encuesta online a 1.500 jóvenes residentes en España, muestra que las formas de ciberviolencia que la juventud percibe como más frecuentes son el stalking o acoso reiterado en redes y los insultos o expresiones difamatorias, ambos señalados por el 64%. Les siguen los discursos de odio, mencionados por el 54%, y la difusión de imágenes manipuladas, identificada por el 50%. También destaca el control digital en la pareja, que aparece como una práctica habitual para el 48% de las personas encuestadas.
Entre las agresiones que generan mayor preocupación se sitúa en primer lugar la difusión no consentida de imágenes íntimas, citada por el 48% de la juventud. A continuación, aparecen los fraudes o estafas online, con un 45%, y las amenazas o extorsiones, con un 35%.
Sin embargo, el estudio advierte de una preocupante normalización de algunas conductas de control: el 21% considera justificable presionar a la pareja para que deje de interactuar con alguien en redes sociales y solo el 34% rechaza de forma contundente el stalking.
La investigación también apunta diferencias por género y edad. Las chicas detectan en mayor medida la presencia de agresiones digitales y expresan un rechazo más claro hacia estas conductas. En cambio, los grupos más jóvenes no solo perciben con más frecuencia distintas formas de violencia digital, sino que también muestran mayores niveles de tolerancia hacia ciertas prácticas de control en entornos online.
La experiencia de la ciberviolencia no se limita al plano digital. Un 18% de jóvenes afirma haber sufrido agresiones por parte de las mismas personas tanto en internet como fuera de él, una situación especialmente frecuente entre adolescentes. Además, quienes han vivido violencia entre iguales señalan una mayor intensidad y repetición de las agresiones, así como consecuencias emocionales más acusadas.
El impacto emocional es significativo: el 58% de las víctimas asegura que lo ocurrido afectó a su bienestar emocional o a su vida cotidiana. Entre las chicas, las consecuencias son más intensas: el 25% afirma haber caído en un estado de apatía tras sufrir ciberviolencia, diez puntos porcentuales más que los chicos. Pese a ello, casi tres de cada diez víctimas, el 29%, no adoptaron ninguna medida tras la agresión, principalmente porque consideraron que no era tan grave o porque asumieron que este tipo de situaciones forman parte habitual de internet.
“La ciberviolencia no puede abordarse como un fenómeno aislado o excepcional, porque forma parte de la vida diaria de muchos adolescentes y jóvenes. El reto está en comprender cómo se percibe, cómo se normaliza y qué herramientas necesitamos para prevenirla”, señala Beatriz Martín Padura, directora general de Fad Juventud.
Ante este escenario, Fad Juventud ha presentado la campaña ‘Desconecta la ciberviolencia’. La iniciativa pone el foco en los distintos roles que pueden ocupar adolescentes y jóvenes en la violencia digital: víctimas, agresores o testigos. Con presencia en televisión, radio, prensa, medios digitales y espacios exteriores, la campaña busca visibilizar unas agresiones que, pese a ser frecuentes, siguen pasando desapercibidas para muchas personas adultas.
La campaña insiste en que lo que sucede en internet tiene consecuencias reales y apela especialmente a las familias como agentes clave de prevención. Para ello, incorpora un espacio web con información, investigaciones, materiales educativos y recursos prácticos dirigidos tanto a jóvenes como a familias. Entre ellos destaca el ‘Kit para desconectar la ciberviolencia’, una guía pensada para ayudar a detectar señales de alerta, abrir conversaciones en casa y promover una ciudadanía digital más segura y responsable.
Además, Fad Juventud completa esta línea de trabajo con el nuevo programa educativo ‘Desconecta el ciberacoso’, orientado a prevenir el ciberacoso en los centros escolares. La propuesta está dirigida a alumnado y profesorado de 1º y 2º de la ESO e incluye actividades sobre pensamiento crítico, empatía, prevención de la violencia entre iguales y uso responsable de la tecnología, con el objetivo de reforzar la convivencia digital en las aulas.
